A las 18: 00 horas en punto, a los acordes de la marcha "Aires de Triana" iniciaba su caminar el cortejo de la procesión de gloria en honor a MBT. Este año cargada de sentido pues era la vuelta, tras sus cultos, de la maqueta de la catedral a la capilla.
Como digo, la persona que llevó la procesión en todo momento, sintió eso, que la llevaba de vuelta a casa, pero con mucha alegría, mucha vistosidad, mucho cariño, mucho decirle a nuestra Virgen cuanto la queremos, y como siempre, una vez más, como signo de acción de gracias.
Algunos años se organiza mucho esta procesión, pero este año se ideó todo, en cuanto a música y momentos "especiales", por la mañana y se montó, algunas cosas incluso pensadas a última hora, después de comer, pero todo salió a pedir de boca.
Una vez más digo que todo tuvo un ambiente festivo, pero eso sí con mucha solemnidad y mucho orden, sin ningún parón y sin prisa, iba todo a su ritmo y sobre todo sin la prisa interior que otros años por calor u otros factores nos afectan.
Pues lo dicho el sencillo cortejo, Cruz de Guia escoltada con dos faroles, ( que en ningún momento cayó y mantuvo el orden), banda, niños de comunión y Guión dos de ellos ayudaban al muchacho que llevaba el guión, y que tampoco rozó el suelo en ningún momento, solo en el último tramo del recorrido, hermanos con vela y estandarte, cuerpo de acolitos ( estreno este año, que daban mucho empaque al cortejo) y trono de nuestra Señora, por cierto, este año portado por hombres de trono vestidos con túnica y capillo ( como este año los hombres de trono eran estreno y quedaron tan bonitos, decidimos probarlos también en esta procesión y así evitar los hombres de traje que desviaban la atención del trono y la verdad que ha sido un acierto total).
Pues lo dicho, a las 18:00 iniciaba su caminar el cortejo, minutos después, se paraba la música y para dar más solemnidad , mientras se rezaba el Ángelus, se procedió a bajar a MBT con su trono desde el altar de culto y colocarla entre los hombres de trono y posteriormente colocar los varales, tarea esta última que no fue fácil y que nos hizo alargar los rezos.
Como era poco el hueco para poder mover el trono, de nuevo a los acordes de "Aires de Triana", el cortejo avanzó.
Y ya se oyó la marcha "Coronación de la Trinidad" y el trono comenzaba su caminar y los vivas, los guapas y las campanas no paraban de sonar.
El cortejo avanzó hasta llegar a un arco, que esperaba a nuestra virgen, tras el arco la calle alfombrada para su paso.
Dos veces se oyó la parte musical de la marcha "Encarnación Coronada" así el cortejo dejó hueco suficiente para que el trono de la Virgen pudiera caminar.
Y con el canto doble de "Dios te salve María" de dicha marcha, Maria Bendecida, cruzaba el arco, recorría la parte alfombrada y recibia su primera petalada, realizada con pétalos de rosa y echada por su mayordoma, la cual, llevó la campana magistralmente y participó en la procesión llena de ganas y alegría en todo el recorrido. Fue un momento emocionante.
Cuando el trono se pegó al cortejo procesional, este avanzó a los acordes de " Ave María" llegando a otros de los momentos emocionantes de la tarde.
Debido a las condiciones sanitarias, el hermano fundador de la corporación no pudo participar activamente en la procesión, pero si vino y desde la ventana, vio como se iba desarrollando la procesión, fue muy importante tenerlo con nosotros.
Fue en ese momento cuando la Virgen llegó a una parte engalanada con papelillos y banderitas, y donde MBT fue recibida por el canto de una plegaria rociera en su honor y de nuevo otra petalada esta vez de papelillos rojos y azules, vivas y aplausos. Fue un momento muy festivo recordando los inicios de estas fiestas y este barrio y donde el trono se volvió para poner a nuestra madre cara a cara a ese hermano que nos veía desde la ventana. El júbilo continuó a los acordes de "Esperanza de Triana Coronada" y fue en ese momento donde el cortejo salía del salón donde estaba y fue así como MBT, se despedía alegre y triunfal del lugar que la había acogido durante 6 días.
Ahora venía la parte más fría y era recorrer un tramo hasta llegar a la temida escalera que hoy había que subir y con un trono más grande y un mayor cortejo, pero ese tramo para nada fue frío, pues aparte de la persona que llevaba la procesión y la gran mayordoma, el hermano fundador, nos siguió viendo desde una puerta, además el trayecto se hizo con "Virgen de la Paloma" y "Virgen del Amparo" nos marchas alegres que no hicieron decaer en ningún momento el ánimo de la procesión.
Una vez que despedimos a dicho hermano, vino la parte más complicada y fue la e subir las escaleras. No se pudo hacer tan continua y real como la bajada pero tampoco tan rápida y desordenada como antiguamente.
La duración de la marcha " Alma de la Trinidad" fue lo que tardó el cortejo en subir. Se eligió esta marcha porque es una joya, porque no podía faltar, porque es larga y más serena, por tanto, nos podía relajar para este momento tan difícil.
El cortejo subió poco a poco las escaleras, y una vez en el rellano y dejando hueco al trono, subimos en los brazos el trono, se hizo con solemnidad, sin correr y evitando la caída de los hombres de trono.
Una vez en el rellano, el cortejo avanzó a un ritmo normal, la mayordoma subió y el cortejo hizo lo propio, esta vez se hizo en dos tramos y el trono un poco más rápido.
Y una vez arriba y a los acordes de "Esperanza Coronada" el cortejo enfilaba el último tramo del mismo y se encerraba ordenadamente en la parroquia.
Después el trono de Maria Bendecida, avanzaba entre macetas que decoraban un arco presidido por una gran foto de María Stma.de la Trinidad que por segundo año consecutivo se quedaba sin salir a la calle y todo bajo la música de " Salve Madre" que a ritmo de flamenco cantaba Manuel Lombo.
La entrada fue muy bonita, la virgen iba impresionantemente guapa, reinando en su trono, muy simétrica, muy real y muy bella.
Tras eso de nuevo, "Trinidad Coronada" y tres bengalas frente a nuestra Virgen despedían esta tarde de fiesta y de gozo.
Con la marcha "Reo de muerte" Maria Bendecida emprendía el último tramo, se volvía de cara a su mayordoma y camarera en señal de agradecimiento y recibia de nuevo vivas y una gran petalada, tras esta marcha, el trono emprendia un caminar menos pausado hasta la capilla, mientras los presentes entonaban el "Salve Madre".
Sobre las 19: 15 Maria Bendecida llegaba a los pies de la capilla, donde era bajada del trono y subida a esta, así se acaban 60 minutos de amor, agradecimiento y disfrute de una procesión alegre e inolvidable.
En unos 5 minutos se montaba el altar de besamanos en honor a Maria Bendecida, que se celebraría al día siguiente.