Hermanos, en este mes de octubre, dedicado de manera especial al Santísimo Rosario, nos reunimos ante nuestros titulares en espíritu de fe y devoción.
Disponemos nuestro corazón para ponernos en presencia del Señor, pidiendo la intercesión de María Bendecida.
Oración del Santo Rosario: Ofrecemos este Padrenuestro y estas tres Avemarías concentrando nuestra mente y corazón en el amor y agradeciendo las bendiciones, gracias y oportunidades que por su mediación recibimos día a día.
Padre nuestro (Padre nuestro, que estás en el cielo...)
Tres Avemarías (Dios te salve, María...)
Gloria (Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo...)
Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 1-7
En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
«Cuidado con la levadura de los fariseos, que es la hipocresía, pues nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse.
Por eso, lo que digáis en la oscuridad será oído a plena luz, y lo que digáis al oído en las recámaras se pregonará desde la azotea.
A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más.
Os voy a enseñar a quién tenéis que temer: temed al que, después de la muerte, tiene poder para arrojar a la “gehenna”. A ese tenéis que temer, os lo digo yo.
¿No se venden cinco pájaros por dos céntimos? Pues ni de uno solo de ellos se olvida Dios.
Más aún, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados. No tengáis miedo: valéis más que muchos pájaros».
Te damos gracias, Señor, por todas las bendiciones mundanas y espirituales que nos otorgas:
Por las pequeñas cosas de cada día, que alimentan nuestra alma y nos recuerdan tu presencia constante.
Por la salud y la sanación, agradeciendo de manera especial la fructífera intervención y recuperación de la operación de cataratas de Ma.
Por el trabajo y el esfuerzo, dando gracias por el curso, trabajo y desempeño de M, por los trabajos de L, y por todo lo bueno y edificante que pones en nuestras vidas.
Gracias, Señor.
Elevamos nuestras súplicas e intenciones por mediación de maría bendecida
María Bendecida: Te pedimos, Madre Santísima, que nos protejas, nos cuides e ilumines nuestro caminar. Sé amparo de los desvalidos, dale salud y paciencia a los enfermos, socorre a los necesitados y concede la paz al mundo y a nuestras almas. Te lo pedimos madre.
A Jesus Humillado y Cautivo: Señor de la túnica blanca y las manos amarradas, tú que estás siempre con nosotros y que tienes en tu Madre la bendición de ser trinitario: a ti, a quien tanto adoramos, te pedimos que nos concedas salud, nos libres de todo mal y nos guíes siempre en la verdad. Danos tu fuerza y paciencia para el camino de la vida, e ilumínanos con tu fe y tu amor. Roguemos al Señor. — Te lo pedimos, Señor.
Y para concluir: Rogamos por nuestro párroco, para que el Señor le conceda fortaleza y paz para retomar sus funciones. Pedimos que lo haga sin estrés y a su debido tiempo, sabiendo que la corporación lo acompaña con afecto y lo extraña con fe. Roguemos al Señor. — Te lo pedimos, Señor. Ite, missa est













